Calentando el asiento (versión restaurante)

El pleno del Ayuntamiento de Burgos continúa siendo un vivero de comportamientos cada vez más bochornosos e irrespetuosos, tanto a los allí asistentes (público, prensa, funcionarios y corporativos en general) como a la presencia de la máxima autoridad de la ciudad que se supone que es el alcalde.

En la foto el concejal de comercio, que tras haber ahorrado a los ciudadanos el coste de las dos últimas primas de asistencia de los plenos en los que estuvo ausente, volvió con su habitual energía. Así a media mañana aprovechó para tomar fuerzas. Por desayunar, dibujar, arrepantigarse y levantar la mano en un puñado de ocasiones, 238€.

La concejal de licencias llegó una hora y media tarde (qué mas le da si no le descuentan nada de la dieta). Igualmente, en su tónica habitual fue incapaz de prestar atención.

Al darse cuenta de que se le había grabado pidió a un policía que lo impidiera, a lo cual el agente le informó de que no podía hacerlo. Si a la concejal le molesta ser grabada en estos comportamientos lo tiene muy fácil: prestar la misma atención que ponen muchos de sus compañeros de partido, de los que no se encontrarán vídeos en esta sección.

 

Esta vez a pares, la concejal de participación ciudadana y el de cultura. Ambos con sustanciosos sueldos pagados por el consistorio.

El problema es que el que no está allí para ver esto también lo está pagando.

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